Desde siempre, transformar y crear han sido mi pasión. Lo que me aburría, lo reinventaba; lo que deseaba, lo creaba a partir de lo que tenía a mi alrededor. Ese espíritu creativo me llevó al fascinante universo de la joyería contemporánea, donde imaginación y destreza manual se fusionan para dar vida a piezas únicas.
Hace cinco años, tras completar mis estudios en orfebrería y diseño, fundé Antorcha de Plata, una marca que combina diseños icónicos, elementos de la naturaleza y emociones profundas con una producción artesanal y sostenible. Cada joya, elaborada a mano, es fruto de un proceso dedicado que va desde la investigación conceptual hasta la creación final en plata de ley 925.
Las llamas azules dan paso a un cielo en el mar, uniendo saturnos, destellos y medusas, donde las dunas son rosáceas y brotan cactus amarillos, las serpientes son de piedra, hay arañas voladoras y los cocodrilos viven para siempre.
Antorcha de Plata no es solo una marca; es mi forma de transformar lo cotidiano en algo extraordinario, iluminando el mundo con piezas llenas de historia y energía única.